MARIO ZAMORA; CUENTAS PENDIENTES EN FINANCIERA NACIONAL DE DESARROLLO

Senador de primera minoría por Sinaloa; trata de conseguir blindaje político adicional a su cargo para escapar a las investigaciones de la Auditoría Superior de la Federación. Eso, también es corrupción, todavía con impunidad.

POR MIGUEL VALLE CAMPOS 

Amenaza la unidad priista Mario Zamora y pretende imponerse en 2021 como candidato de su partido para gobernador del estado.

El afán protagónico del legislador. Aún sin aclarar la rendición de cuentas pendientes de los manejos de fondos para fines políticos de la Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario, Rural, Forestal y Pesquero (FND), el “banco electoral” del Partido Revolucionario Institucional en la pasada contienda.

La operación de créditos baratos para productores de bajos ingresos, fue uno de los mayores engaños de la pasada administración federal, porque los recursos de la FND se canalizaron hacia grandes empresarios amigos del sistema priista, en los giros de la agroindustria, la agricultura de gran escala, el transporte y el comercio, a cambio de apoyos para las campañas de José Antonio Meade Kuribreña a la presidencia de la república, y de Zamora a la senaduría.

Otra vertiente de la investigación es aclarar la modalidad en el outsourcing que toleró Meade para cobrar “moches” a cientos de empleados de la institución financiera, que debían devolver la mitad de sus sueldos a cuentas particulares acopiadoras de esas retenciones, incluso de colaboradores directos de su pupilo sinaloense.

Ex empleados de la Financiera han revelado esa práctica en por lo menos la región de Sonora y Sinaloa, donde Zamora desplazaba a personal de confianza para servirle como parte de su secretariado particular.

Es una irregularidad administrativa que también es incluida en la revisión a fondo que se lleva a cabo como parte de la reconfiguración del sistema financiero rural, que incluye a la FND, al Fondo de Capitalización e Inversión del Sector Rural (FOCIR), EL Fideicomiso de Riesgo Compartido (FIRCO) y Agroasemex, todas ellas bajo la dirección del ingeniero Javier Delgado Mendoza.

PALANCA FINANCIERA PARA LA RUTA POLÍTICA DE MEADE Y ZAMORA  

Al tiempo que avanza la fusión de esas instituciones federales, se consolidan las investigaciones del destino que tuvieron los fondos federales enviados a las entidades de prioridad para los mencionados candidatos priistas.

El primer paso es cuantificar el daño causado al erario en los años 2017 y 2018, en que se trazó la ruta política de Meade y Zamora con la palanca de los programas crediticios para la economía rural, contaminados por las aspiraciones de poder de los priistas.

Ambos pudieron disponer completamente del financiamiento interno porque no existió ninguna preocupación del presidente de la república Enrique Peña Nieto para defender el presupuesto. Hubo en el sexenio, como es bien conocido de todos los mexicanos, manos libres para disponer del erario y de cuanto recurso estuviera al alcance de sus favoritos o de plano de todo el elenco presidencial.

Créditos con interés bajo para estimular la actividad económica en las comunidades rurales, quedaron finalmente en manos de poderosos empresarios y políticos comprometidos en toda su trayectoria con el PRI.

Ellos aprovecharon el financiamiento barato, de 6.5 por ciento para las mujeres y 7 por ciento para los hombres, arrebatando el dinero y las oportunidades de capitalización establecido específicamente para la clase social campesina, no para los “cuatísimos” de los funcionarios del organismo federal, tan malversador como su antecedente directo, el Banrural.

MOTIVO DE CONFLICTOS, CON EL PRI Y CON LOS PRIISTAS

No sólo afecta al PRI el antecedente inmediato de Mario Zamora, montado por obcecación propia en el proyecto de sucesión gubernamental del 2021.

El senador minoritario, apalancado también en los recursos y compromisos de los módulos controlados por la Asociación Nacional de Usuarios de Riego, no se detiene a medir las consecuencias de su impertinencia política, que lo llevan a chocar con los mandos del partido, con algunos grupos con los que arrastra pendencias de hace una década y con las bases, que nunca han percibido algún beneficio de los cargos públicos que ha ejercido Zamora Gastélum.

El primer roce del legislador, que no acredita una sola gestión de apoyo a Sinaloa durante el primer periodo de sesiones de la cámara alta, es con el presidente del Comité Directivo Estatal priista, Jesús Valdés Palazuelos, también aspirante al poder ejecutivo.

Si estuvieran montados ambos en un proceso interno por la candidatura a “la grande” en el estado, Valdés tendría ventaja sobre Zamora porque aquel tiene la ventaja de una reserva electoral más grande, por lo menos en Culiacán, sobre la rala congregación de complicidades del ahomense, que no es bien visto en su tierra, ni en su generación escolar, dominado por un problema de nula empatía con los ciudadanos.

EL PLEITO AÚN NO RESUELTO CON EL MALOVISMO

Otro pleito aún no resuelto por Zamora es la relación áspera con el malovismo, no sólo con el ex gobernador del estado, sino con otros miembros del grupo, principalmente con Gerardo Vargas Landeros y Arturo Duarte García.

Aunque el grupo ha tratado de buscar –sin conseguirlo aún- otro camino hacia posiciones de poder por un partido que no sea el PRI, los malovistas son escollo considerable para Zamora en la zona norte del estado. Allá no lo cubre la sombra de su facción aguilarista, aunque involucre a ex líderes campesinos, como Pablo Moreno y Ramón Barajas.

Ahí se evidencia la falta de sensibilidad política del favorito de Pepe Meade, otro político sin aceptación ciudadana, porque Zamora se ha encargado de mantener en tono estridente, como un berrinche de bebé, su enojo con Mario López Valdez, por algo lejano que no ha superado la falta de madurez: su derrota en 2010 en la elección por la presidencia municipal de Ahome. Ahí se atoró el reloj político del senador con viva intención revanchista.

Zamora trata de servir de ariete a su jefe político, Jesús Aguilar Padilla, aún en asuntos irrelevantes, de puro desgaste, sin discernir que lo vuelven vulnerable y blanco a modo para frenarlo en su loca pretensión de arrebatar a todos los grupos priistas la ansiada candidatura, como si Meade y Enrique Peña Nieto siguieran en el papel de factor inapelable en su partido.

NINGÚN SECTOR SOCIAL, PRIISTA O NO, APOYA SUS PLANES

La visión distorsionada del senador de lo que ocurrió en su caso el uno de julio pasado, no le permite visualizar que su segundo lugar en la elección se debió a la movilización de la maquinaria oficial priista en Sinaloa y de los recursos canalizados a su campaña desde la Financiera Nacional de Desarrollo y por compromisos de las élites beneficiadas con los favores del “banco electoral” del PRI. Nada tuvo que ver su capacidad de convocatoria, inexistente de hecho, si no recibe la cargada de los medios de gobierno.

Así hicieron posible que la fórmula tricolor rescatara con apuros el segundo lugar en la votación por el Senado, hecho que debió dejar huellas en los destinos desviados del dinero público y que puede comprobarse con la simple verificación de los nombres de colosos del capital que se llevaron millonarios créditos que hicieron más ricos a los ricos y redujeron los beneficios para los pobres aspirantes a una modesta capitalización de sobrevivencia en el medio rural.

Por la política elitista de la financiera, la masa campesina, desplazada como prioridad de la institución crediticia, le dio la espalda al PRI y a sus candidatos, al igual que los demás sectores sociales de la ciudad y el campo, en todo el país.

Las mayorías urbanas son terreno inaccesible para políticos del corte de Zamora, porque no han tenido preocupación manifiesta por encabezar gestiones en asuntos de interés colectivo. En el caso de “Marito” se le conoce su presencia constante en palacio de gobierno, en función de mensajero oficioso, sin interés en recomponer los lazos ratos con la ciudadanía.

El actual legislador federal dedica su tiempo e interés a conservar su nicho rabón entre su reducida élite social, donde se desenvuelven ex candidatos priistas que en diferentes épocas han recibido el rechazo del colectivo ciudadano.

Los auditores y la reorganización de financiera, fondos y fideicomisos del sector rural, pueden revertir costumbres de quienes desviaron los objetivos sociales y económico de los créditos baratos para las actividades productivas de los más necesitados. Quedará pendiente la justicia, porque esa ganga del dinero público para el campo sólo quedó en manos de los muy “cuates” de Meade y de Zamora.

Culiacan Sinaloa a 13 de febrero 2019

-proyecto3.mx-

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