MENSAJE POLITICO

EL HOSTIL VOCERO PRESIDENCIAL

Por Alejandro Lelo de Larrea @Alejandro_Lelo

Difícilmente se puede encontrar en la historia reciente un momento como el actual, el de una relación tan hostil del vocero presidencial con los medios de comunicación.

Jesús Ramírez Cuevas, coordinador general de Comunicación Social de la Presidencia de la República, la de la 4T, mantiene muchos frentes abiertos, principalmente con periodistas del círculo rojo.

El punto nodal de la confrontación ocurrió en abril pasado, cuando difundió las “listas tramposas”, aunque él las llamó de los periodistas que recibieron publicidad del Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto.

Listas tramposas”, porque en éstas incluyó a periodistas que son incómodos al régimen de la 4T. Las presentó como si hubieran recibido los recursos, cuando en muchos casos se trató de publicidad comprada a medios que dirigen o dirigían, en el que escriben una columna o tienen alguna colaboración.

Ramírez atribuyó a periodistas en específico propaganda que el gobierno le compró a su parentela con trayectoria propia. Con eso se abrió más de 30 frentes de batalla.

Lo peor de todo, es que esa información ya era pública, conforme a las normas de transparencia. Pero Ramírez las presentó de forma tramposa.

Esa es la esencia de Jesús Ramírez: su hostilidad con los medios y periodistas críticos. Presume ser diferente. Profesa una supuesta apertura. Pero no. Es como los priístas y los panistas. O quizá peor, porque aquellos no prometieron ser distintos, y él sí.

Esa hostilidad de Ramírez Cuevas se ha reflejado incluso con los periodistas que cubren habitualmente las conferencias mañaneras del presidente López Obrador.

En el caso de este escribidor, ha reclamado en varias ocasiones, de manera agresiva, altanera, por el contenido de esta columna. Distinto sería que se acercara a comentar puntos de vista, enfoques, precisiones informativas, datos. Pero no, descalifica por delante y reclama agresivamente.

No pago para que me peguen

Y como los voceros priístas y panistas, ha utilizado la adquisición de publicidad oficial para doblarle el brazo a los medios de comunicación.

En el caso de este reportero, hasta hace un mes publicaba esta columna también en Grupo Cantón, un consorcio de medios asentado en Tabasco. El 5 de agosto fue censurada.

El director, Omar Aguilar, aseveró que había sido orden del dueño, Miguel Cantón. Cuando hablé con él, me hizo saber que como ya sus medios tenían publicidad gubernamental, el vocero Jesús Ramírez le había pedido que “le bajara el tono” a esta columna. “El presidente no paga para que le peguemos”, me dijo Cantón. Era inaceptable ese trato. Renuncié.

De inmediato, informé a Presidencia que a partir de ese día, para ingresar a las conferencias presidenciales, ocuparía la acreditación que había solicitado meses atrás como representante de otro medio de comunicación.

Pasaron casi dos semanas y no me entregaban mi nueva acreditación. También me borraron del chat de la fuente presidencial. Tras denunciarlo en Twitter, todo se resolvió favorablemente.

Antes de la agresión de ayer, hace unos días, Jesús Ramírez reclamó igual en forma autoritaria, altanera, el artículo donde documenté que la responsable de elaborar los spots del Gobierno Federal, incluidos los del Primer Informe de López Obrador, es Azucena Pimentel, la productora del montaje televisivo de Genaro García Luna, que se usó como prueba para meter en prisión a la francesa Florence Cassez, acusada de encabezar la banda de secuestradores de los Zodiacos.

Pimentel también firma las asignaciones de publicidad para los medios de comunicación, y asesora a Ramírez para las conferencias mañaneras, que en algunos momentos han sido señaladas como un “montaje”.

El tema está muy documentado: el periodista Juan Manuel Magaña, quien era jefe de información de ese noticiario que conducía Carlos Loret, lo declaró ante una instancia judicial, bajo protesta de decir verdad. También lo documentaron en libros el escritor Jorge Volpi, y el periodista José Reveles.

Y hace unos días, Laura Barranco, quien fuera coordinadora de invitados de Carlos Loret, también lo declaró en una entrevista con Julio Hernández, para Radio Centro.

Ayer, de nuevo una agresión de Jesús Ramírez contra la labor periodística de este reportero. Cuando terminó la conferencia presidencial, se fue directo contra mi persona para advertirme que era la última ocasión que permitía una pregunta a gritos, a voz alzada. “Si lo vuelves a hacer, le voy a decir al presidente que ya no te dé la palabra para preguntar”.

Amedrentamiento oficial

Le respondí que todos los días ocurre ello, incluso lo hacen quienes sin ser periodistas les permiten la entrada a las mañaneras, como ayer mismo una mujer que a gritos hizo una gestión sindical, en plena conferencia.

El reclamo grosero de Ramírez ayer, también lo enfocó al tema de fondo de la pregunta: la caída del sistema en las elecciones de 1988. “Ese ya ni es tema, ya está dicho todo”, dijo.

Le respondí: “Sigue siendo tema, porque Bartlett tiene una deuda con la historia. Y si se requiere repreguntar dos o tres veces, como periodista lo tengo que hacer, tú has sido periodista y sabes que así es”.

Enfadado, me apuntó con su mano en varias ocasiones, mientras lanzaba la advertencia: “Ya te lo dije, vuelves a preguntar así, con voz alzada, a gritos, y el presidente ya no te va a volver a dar la palabra”.

La escena de amedrentamiento fue captada por la transmisión televisiva producida por la Presidencia de la República.

Por supuesto que a Jesús Ramírez no le gustó nada que mi colega Rodolfo Montes y este escribidor hubiéramos cuestionado a Manuel Bartlett por lo del fraude electoral de 1988, cuando se le atribuyó la caída del sistema. Él era responsable del proceso electoral, en su calidad de Secretario de Gobernación y presidente de la Comisión Federal Electoral.

El tema venía a cuento. Se puso a discusión porque hace un par de días se le rindió homenaje a Cuauhtémoc Cárdenas, quien fue víctima de ese fraude electoral. En la conferencia, se le había preguntado al respecto a López Obrador.

Rodolfo Montes también lo agredió, y hasta lo amenazó. Le dijo que si volvía a preguntar a voz alzada, le haría una campaña de desprestigio en redes sociales.

La hostilidad de Jesús Ramírez es generalizada con los colegas que cubren la fuente presidencial. Prácticamente no hay uno que no haya recibido un reclamo grosero, sin fundamentos, altanero, por alguna pregunta o publicación.

Así el vocero de la llamada Cuarta Transformación.

CDMX a 12 SEPTIEMBRE, 2019

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