LUMBRITAS

Por Luciano Gallardo Castro

AÑORANZAS Y PENA AJENA  

           Haciendo remembranzas son increíbles los cambios de los valores sociales y familiares al paso de los tiempos.     

                Por ejemplo hoy las generaciones de los llamados millennials no califican para este análisis , pero si para quienes nos tocó en suerte vivir y convivir con los personajes públicos de décadas pasadas, donde todos los niños querían ser, policías, bomberos, carteros o integrantes de las fuerzas armadas , todas disciplinas muy respetables y que generaban confianza ,seguridad y ejemplo.   

                          En el ir y venir de los tiempos, sus imágenes y credibilidad han venido mermándose por diversas causas al grado de en muchos de los casos, generar desconfianza en la sociedad.                             

El caso que nos ocupa y del cual me hubiera gustado formar parte es de las Fuerzas Armadas, cuyo esfuerzo y labor no está siendo muy correspondida

Su trabajo, y el riesgo que corren diariamente, por todos nosotros, están muy deteriorado por la sociedad que cada día ve en sus elementos de seguridad una desconfianza generada por casos aislados, que demeritan los logros de la inmensa mayoría.            

Aunado a todo esto nosotros como sociedad valoramos muy poco su gran esfuerzo sin pensar en el incierto peregrinar de su trabajo, con los cambios de residencias, de funciones y que sin lugar a dudas les produce a sus familias enormes desconciertos y desequilibrios en su vivir.     

                    Por otra parte, debe ser muy desmotivante para los elementos estar sujetos a decisiones arbitrarias y fuera de su contextual mundo laboral, por ejemplo:

Hacer trabajos de seguridad policial en las calles.  Mantenerse en total inacción cuando son agredidos por grupos sociales y no poder responder.  Trabajar en las calles sin un marco jurídico que los proteja.  En fin se podrían decir muchas cosas, pero lo más importante y a la vez degradante es estar en una institución para cuyas elites en el actual gobierno no tienen el significado y la grandeza para lo cual fueron creadas, están a merced de las ocurrencias, las improvisaciones y las malas decisiones y su destino es incierto y mal correspondido.             

Ojala que esta tendencia no siga a la alza pues podría engendrarse una inconformidad muy grave al interior de la institución.  Apelo a la buena condición del gobierno y mantenga al ejército en el lugar que históricamente le corresponde, por el bien de ellos, de sus familias y de México.

Culiacán Sinaloa a 3 de junio 2020

                        

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