TRUMP PROTEGE BEBÉS SOBREVIVIENTES DE ABORTOS FALLIDOS

«Born-Alive»

Firmó orden ejecutiva, con la que asegura el cuidado médico para recién nacidos durante procedimientos de aborto. Cuando se practica a partir de la semana 20 de gestación, el bebé (es feto hasta que nace) tiene el desarrollo suficiente para sobrevivir el procedimiento y nacer vivo. De modo que dejarlo morir implica infanticidio, crimen permitido bajo esta circunstancia en EE.UU. hasta ahora.

En Estados Unidos el aborto es legal en la práctica desde que en 1973 el Tribunal Supremo declaró inconstitucional cualquier interferencia del Estado en la decisión de la mujer sobre el embarazo y se considera la voluntad de la madre como motivo suficiente para poner fin de la vida de su hijo, el personal médico no podía intervenir para salvar a ese bebé nacido vivo.

Gracias a una orden ejecutiva anunciada por el presidente Donald Trump los sobrevivientes de abortos serán protegidos. Hasta el momento los republicanos intentaron lograr esta protección mediante el Congreso y Senado pero han fracasado por los votos negativos del Partido Demócrata.

Vale destacar cómo en los estados donde gobiernan los demócratas el aborto se ha legalizado incluso hasta el nacimiento, es decir, sin límites de tiempo y los parlamentarios demócratas obstaculizaron todo intento de limitar los plazos para practicar el aborto (incluso cuando ya siente dolor el feto).

“Todo bebé nacido vivo, sin importar las circunstancias de su nacimiento, tiene la misma dignidad y los mismos derechos que cualquier otro individuo y tiene derecho a las mismas protecciones”, apunta la orden firmada por el presidente Donald Trump.

El texto condiciona la concesión de fondos federales a los hospitales a que cumplan con esta orden. Pese a que las leyes vigentes ya protegen la vida de los recién nacidos, en algunos hospitales se niega la atención médica a bebés extremadamente prematuros o con enfermedades, “incluso cuando los padres piden tratamiento”.

“Es la norma en Estados Unidos reconocer la dignidad humana y el valor inherente de cada recién nacido u otro niño pequeño, independientemente de su prematuridad o discapacidad”, apuntó el presidente.

Lo dijo en el Desayuno Nacional de Oración Católica, que fue virtual debido a la pandemia del coronavirus. Trump llamó a esta medida «nuestro sacrosanto deber moral».“También estamos aumentando los fondos federales para la investigación neonatal para asegurar que cada niño tenga la mejor oportunidad de prosperar y crecer”, continuó.

 “Creemos en el gozo de la familia, la bendición de la libertad y la dignidad del trabajo y la verdad eterna de que cada niño nacido y no nacido está hecho a la santa imagen de Dios”, dijo el presidente. «Siempre protegeré el papel vital de la religión y la oración en la sociedad estadounidense, y siempre defenderé el sagrado derecho a la vida».

Citando al Papa polaco, animó a los católicos a dejar que “la buena nueva de Cristo irradie de vuestros corazones y la paz que solo él da permanezca para siempre en vuestras almas”.  “Estamos muy agradecidos por los millones de católicos en todo Estados Unidos que viven de acuerdo con estas hermosas palabras y traen esperanza, alegría, luz y gracia al mundo”, agregó Trump. También señaló: “Melania y yo visitamos recientemente el santuario de San Juan Pablo II, un hombre que tuvo un impacto tan profundo en nuestro país y el mundo. Fue una visita increíble”.

Washington D.C. EUA.  EFE/ ACIPRENSA/ INICIATIKA a 23 de septiembre 2020

Leave a Reply

Your email address will not be published.