DE MI COSECHA

Por Luciano Gallardo Castro

POR LA REIVINDICACION DE LAS MUJERES

Correo:  lucianogapa@hotmail.com

Creo que en la clasificación de los delitos, las categorías con que son señalados y calificados éstos, dentro de los marcos jurídicos de la sociedad, no alcanzamos aún la madurez social que debería de significar, para enumerar el rango y nivel de riesgo de cada uno de ellos, poniéndonos en una situación muy desventurada y frágil, por el grado de peligrosidad de cada uno y por los agravantes con que son cometidos, pero hay algunos que no solo se pueden considerar delitos, sino que podríamos contarlos como pecados por el agravio y afrenta que significan al afectar a uno de los sectores más vulnerables de la sociedad, las mujeres, sí, el maltrato y demás delitos cometidos en detrimento de ellas, representa sin lugar a dudas, un flagelo que exhibe el grado de evolución que cada nación tiene y que representa su nivel de civilización alcanzada.

Es muy frecuente ver como cada día en las noticias, de van incrementando los casos de abuso y maltrato femenino en sus diferentes modalidades, sin que la voluntad de quienes tienen la responsabilidad del impartimiento de justicia, comprometan su tiempo, criterio y deseo de actuar para cambiar esta cultura machista, desde sus diversas esferas de acción, donde la impunidad sigue sentando sus reales, los casos se siguen acumulando, no existe ningún organismo público, que realmente se comprometa a dirigir su actuación para arropar sus derechos, quejas, abusos, delitos y aspiraciones de justicia, es por ello que frecuentemente se están presentando, situaciones muy variables, en cuanto a la aparición de nuevos casos y del resurgimiento de grupos feministas, quienes al no ver respuesta de sus justos reclamos, deciden manifestarse de muchas maneras, con la intención de llamar la atención para ser atendidas y ser tomadas en cuenta del porque de su rebeldía, para que cada quien desde su posición, pueda hacer conciencia y entender la problemática que les aqueja y se logre caminar hacia una sociedad más propia y armoniosa.

Diario vemos como la violencia intrafamiliar, los feminicidios, los delitos pasionales, el acoso sexual y laboral, los asaltos, las violaciones, la discriminación por genero y raza, la trata de blancas, la prostitución y muchos otros más atentados ofensivos, contra su integridad, llenan los espacios noticiosos de todos los medios y sí, todos nos lamentamos, pero hasta ahí, y mientras no exista un verdadero y genuino interés por legislar al respecto y ejercer la justicia como debe ser, seguiremos viendo, la cada vez mas agravante situación del  crecimiento del maltrato y violencia contra las mujeres .

Ya es tiempo de instrumentar acciones, políticas y estrategias que coadyuven a fondo, primero con un estudio exhaustivo del origen, que lo causa, en el hogar, en las calles, en los centros de trabajo, en los antros de diversión etc. Para hacer los ajustes necesarios, primero en la legislación y segundo en la aplicación de las leyes y la impartición de justicia, para las víctimas, con penas y castigos ejemplares, y aún cuando es cierto que existen algunas dependencias y organismos públicos, creados para el acompañamiento, defensa y asesoría de las víctimas, también es cierto que su función no está a la altura que la sociedad femenina lo demanda y que mejor ejemplo de ello que las tomas de oficinas de la CNDH, por no servirles de apoyo en sus reclamos.

Sería un gran paso de altura, que algún gobierno o candidato, ahorita que están de moda y quieren salir en todas las fotos, para que pudieran hacer suyo este reclamo social, máxime si tomamos en cuenta que la población femenina es mayoría y escuchar y atender sus opiniones, les redituaría buenos intereses políticos, impulsando un verdadero organismo público,  autónomo, con facultades ilimitadas, que pueda brindar a través de estudios, consultas y herramientas inteligentes en tiempo y forma, las respuestas que tanto esperan y que tanta sangre inocente ha costado, con políticas muy precisas, para la prevención de los delitos, operado principalmente por personal femenino en todas sus áreas

Los tres niveles de gobierno ya tienen que estarse poniendo las pilas, para atender este renglón tan olvidado, acabar de raíz con la cultura machista que tanto daño le ha hecho a la sociedad y que sus secuelas dejan heridas muy profundas y difíciles de sanar en su dignidad y en su persona, se requiere de una instancia nueva, sin vicios ni compromisos, nueva real y efectiva, que sirva de prevención, con estudios de origen y campañas especificas, que den un seguro seguimiento a las demandas y aplicación de las leyes, que les sirvan de acompañamiento y asesoría gratuita, en todas las etapas de la denuncia pero con autonomía total en su actuar y en su conformación.

El que suscribe éste documento, me proclamo como un defensor férreo de los derechos de las mujeres, repudio cualquier tipo de maltrato hacia ellas, y ofrezco mi apoyo incondicional al sector, al grado que cuento con una iniciativa, para la creación de una dependencia u organismo público de altura, ex profeso para la atención y canalización de todas las inquietudes que pasan por el pensamiento de las mujeres, así como la atención y seguimiento de los delitos , su prevención y su búsqueda de justicia que tanta falta les hace, ese documento está disponible para quien realmente tenga la voluntad de afrontar esta problemática.

Estoy seguro que mientras más justa sea nuestra vida en sociedad, mas fácil y cómoda será la convivencia social y como la familia es la base de la sociedad, pues la mujer es y será siempre el centro de la familia, aún cuando vivamos en un mundo de machos, con vicios y costumbres bien arraigadas, que ya no se pueden seguir sosteniendo como sociedad civilizada.

La situación no puede esperar más, escuchemos a las mujeres y hagamos empatía con ellas y actuemos en consecuencia, con madures, con conciencia y con amor hacia el género que nos dio la vida.

Culiacán Sinaloa a 19 de octubre 2020

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